TRADUCTOR. TRANSLATE.

lunes, 14 de marzo de 2011

Mundialmente famosos

Los monos de Gibraltar. El Macaca Sylvanus, (Barbary Apes) de echo son monos sin cola y son los unicos monos en Europa que vagan libremente en el entorno.


El cuerpo está recubierto de pelo pardo-amarillento, ligeramente grisáceo en algunos individuos. La cara, pies y manos son de color rosado. 




Cuando dos monos de Gibraltar copulan, llaman la atención de los especímenes macho que merodean en las proximidades, quienes se aproximarán a la escena y espiaran sin inhibición ni escrúpulo a la pareja que practica el acto reproductivo.
Los monos macho distinguirán a la hembra fértil por sus gritos orgásmicos y llamadas de apareamiento.


Las hembras, por su parte, intentarán conseguir que el padre de sus hijos sea efectivamente el mono con mejores genes. De esta manera, el llamado del macho y sus propios gritos orgásmicos le aseguran la presencia de varios especímenes entre los cuales elegir a quien mejor dotación genética pueda proveer a su descendencia.



Estos macacos habitan el pinar que hay en la parte superior del Peñón y, aunque apenas superan el centenar de ejemplares, son “los residentes más famosos de la península”. Pero, gracias a los siete millones de turistas que desfilan por Gibraltar cada año, los traviesos monos cuentan con abundante comida. Aunque se alimentan de plantas, se han acostumbrado a pedir, y a veces a robar, comida a los visitantes. Y eso que las autoridades locales también se encargan de darles fruta y vegetales.
Además del tiempo que pasan comiendo, los monos dedican el 20% del día a acicalarse mutuamente. Tanto los machos como las hembras cuidan de los pequeños y juegan con ellos. Como viven en grupos muy unidos, a veces la tensión genera peleas. Aunque los machos viejos emplean amenazas y gritos para espantar a los más jóvenes, también suelen entrechocar los dientes, un comportamiento poco corriente que parece calmarlos.
Aunque es intrigante el origen de su llegada a Gibraltar, y quizá nunca lo sepamos, todos los visitantes concuerdan en que le dan un toque especial al peñón de piedra caliza que vigila la entrada al mar Mediterráneo. Gibraltar no sería lo mismo sin ellos.